6 de marzo de 2017

El castillo de Kafka

Me encontraba el otro día trasteando en la biblioteca cuando me encuentro con una esta interesante novela gráfica, la adaptación de la novela El castillo de Kafka. Así que me la llevé a casa.
Kafka (1883- 1924) es conocido por ambientar sus historias en ambientes opresivos y simbólicos donde la realidad se mezcla con la ficción. Su relato corto La metamorfosis, produce sentimientos encontrados, algo habitual en sus obras. Sus obras más famosas son El castillo, El proceso y América. Kafka estudió derecho en Praga aunque nunca ejerció, se dedicó a trabajar en una empresa de seguros hasta que la tuberculosis llegó a su vida. Pasó sus últimos días en un sanatorio de Viena (tan de moda en aquellos tiempos, como se puede comprobar en La montaña mágica de Thomas Mann).
En El castillo y El proceso, podemos encontrar rasgos comunes. Por ejemplo, la maraña burocrática de los escenarios donde se da la trama, es tan compleja que dan paso a la impotencia,a la frustración, confusión y hasta la aceptación. En ambos casos, los acontecimientos van por su propio camino, los protagonistas, ambos llamados simplemente K, no pueden hacer nada para cambiar el transcurso de los acontecimientos. Todo ello, en un ambiente opresivo, oscuro, clautrofóbico, nada cuqui vamos. Lo único que tienen de diferente, es que El proceso Joseph  K. lucha por salirse del sistema mientras que en El castillo, el otro K, intenta meterse en él.
Esos argumentos que ya contaba Kafka en sus libros, los podemos encontrar sin ir más lejos, cuando te quieres dar de baja en una compañia de teléfonos, o tienes que rellenar alguna solicitud en algún órgano institucional.

La obra de El castillo, por cierto inacabada, fue publicada después de la muerte del autor en 1926. Cuenta la historia de K, un agrimensor que llega a un desconocido pueblo gobernado por un omnipotente castillo. K llega al pueblo porque supuestamente es contratado por el castillo, el cual requiere sus servicios. Pero para desconcierto de K, una vez en el pueblo, todo son trabas para acceder al castillo, parece imposible ponerse en contacto con Klamm, el nexo entre el pueblo y el castillo, y parece obligado a luchar por salir de una situación que se va volviendo cada vez más rocambolesca. El protagonista intenta por todos los medios contactar con las autoridades del castillo sin conseguirlo.
Esta obra está considerada como entiestática debido a la intensa crítica que hace sobre el sistema burocrático, además de tratar temas como la alienación y la frustración, entendida como los intentos de un hombre por incorporarse al sistema.

En esta adaptación, Jaromir 99 y Mairowitz, captan todos los elementos que hacen que un ambiente sea kafkiano. En blanco y negro, sin colores, los personajes son dibujados a grandes rasgos, sin grandes detalles, porque en realidad, el protagonista indiscutible de la historia es el castillo.

En 1997 se estrenó una película austriaca basada en esta novela a cargo de Michael Haneke. Abajo el tráiler.



"La vida del castillo no es para mí. Quiero conservar mi libertad."

"Tú no conoces el castillo."

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